Pichincha, Pellegrini y buena parte de la gastronomía recibió el festejo del Día del Amigo con gran afluencia, sin incidentes, y con el protocolo sanitario en inestable cumplimiento.

Los amigos y las amigas festejaron su día, o su noche mejor dicho, colmando los bares de las zonas que concentran el esparcimiento nocturno. El corredor Pellegrini y Pichincha volvió a florecer de mesas ocupadas, dentro y fuera de los locales, y el requisito del barbijo y la distancia social quedó en segundo plano.

Pero la celebración fue breve, porque casi nadie fue antes de las ocho de la noche, y por obligación tuvieron que retirarse a las 22. Entonces, la postal de esas zonas de bares fue la de grupos que salieron caminando como manadas en la sabana, alegres por el reencuentro.

Para hacer cumplir la normativa, hubo fuerte presencia de policías, inspectores municipales y hasta agentes federales. No solo para supervisar que se cumpliera el protocolo sanitario, sino también para realizar tests de alcoholemia. 

De cualquier modo, fue un festejo tranquilo, sin incidentes que lamentar.

“Podemos decir que el saldo es positivo, tanto en el control de los,locales comerciales como los de alcoholemia”, aseguró Carolina Labayru, secretaria de Control y Convivencia de la Municipalidad de Rosario, en diálogo con el móvil de Sí 98.9.

Según indicó la funcionaria, de más de 450 controles de alcoholemia solo 9 positivo y se clausuró un bar en Pellegrini 2700 “por estar funcionando fuera de horario, con comensales dentro y mesas multitudinarias”.

“Veremos cómo funciona el fin de semana, ayer el horario estuvo más restringido”, anticipó Labayru.

Fuente: Rosario Plus